¿Empleas Terapia Breve Estratégica en el aula?
Publicación del 13 julio, 2016
Docentes y profesionales, Escuelas
Terapia en el aula

A menudo, en los programas que realizamos en las escuelas, nos encontramos con profesores preocupados que tienen que lidiar con la gestión de alumnos con un comportamiento complicado y que, a la vez, deben desarrollar su tarea docente con el resto del grupo. ¿Por qué ocurren este tipo de conductas?

Ante casos escolares que nos angustian y que nos resultan difíciles de resolver es necesario que nos preguntemos qué le pasa al alumno/a, que nos pongamos en su piel e intentemos ver el mundo desde su perspectiva, ya que tras un comportamiento determinado siempre hay una razón que lo explica. Poner atención a la conducta nos ayuda a identificar los primeros puntos de un problema, a definirlo y a intervenir de forma eficiente.

Lo que interfiere en la vida del niño lo hace a nivel social, emocional, académico y podría estar relacionado con algún tipo de diferencia de aprendizaje. Sin embargo, hay casos en los que las conductas a las que hacemos referencia se dan sin haber una dificultad de aprendizaje específica y, como docentes, podemos deducir que a nivel emocional hay algo que no está funcionando. El niño no se siente bien consigo mismo y su relación con el entorno ocurre a través de este sentimiento negativo. Sentimos que queremos ayudar pero quizás no sepamos cómo, aquí es donde entra en juego la Terapia Breve Estratégica. Un modelo psicoterapéutico que no tiene por objetivo argumentar de forma compleja los porqués de estas conductas, sino utilizar herramientas que permitan buscar soluciones a problemas del trabajo diario dentro del aula.

Qué es

La Terapia Breve Estratégica es una intervención breve y focalizada, construida a partir de las necesidades, los problemas, los recursos y las herramientas del niño, que le ayuda a cambiar su perspectiva de una forma sutil y eficiente. Sirve para resolver problemas complicados en el aula mediante soluciones aparentemente simples.

La formación y la guía en Terapia Breve Estratégica en nuestros programas de formación y acompañamiento están al cargo de Mauro Bólmida, docente, psicólogo, terapeuta y, fundador y director del Instituto de Psicología Avanzada de Valencia. Él orienta a profesores y a equipos directivos de centros escolares a trabajar situaciones que requieren especial atención en la escuela.

Autoestima en los niños

En la actualidad hablamos mucho de la autoestima y la colocamos como elemento central de toda una serie de aspectos que tienen que ver con el quererse y el tener una opinión positiva de uno mismo. Esa autoestima, común en niños y adultos, se suele plantear como punto de partida, pero Bólmida nos ayuda a entenderla de una forma distinta, situándola como punto de llegada, es la meta.

Lo cierto es que es imposible pedirle a un niño que se siente mal consigo mismo que piense en positivo y que se esfuerce en hacer las cosas bien —igual de imposible que resulta pedírselo a un adulto. Su visión de la realidad está condicionada y la persona no puede cambiar su perspectiva sin más, necesita ayuda.

Trabajar la autoestima significa trabajar la conducta a través de la propuesta de objetivos realistas y alcanzables que generen confianza en uno mismo y en los demás, algo que con el tiempo hará que el niño quiera mejorar y aprender.

Cómo se puede aplicar en el aula

Si hay un problema hay una solución. El trabajo se realiza poniendo el foco en el problema, no en la solución. Esto permite ver claramente cuál es el objetivo a conseguir. Para plantear bien el proceso de mejora es importante definir primero el problema, después definir el objetivo y, por último, determinar la solución. Sólo de esta manera podremos saber qué hacer y qué no hacer.

Es primordial destacar que en Terapia Breve Estratégica lo más importante es describir el problema respondiendo a las preguntas: quién, cómo, cuándo, dónde y qué. La definición del problema es tan importante que si este primer paso no se realiza correctamente es muy probable que la intervención no sea efectiva. Definir el problema y el objetivo nos llevará a descubrir qué herramienta a utilizar para llegar a la solución.

Se trabaja a tres niveles:

  1. Teórico.
  2. Construcción de modelo operativo.
  3. Comunicación.

La comunicación es la herramienta más fuerte en este tipo de terapia. Toda la comunicación sutil y aparentemente insignificante como miradas, saludos, gestos, tono de nuestra voz, entonación, silencios, etc. pueden introducir pequeños cambios en el comportamiento. Estos cambios son bien aceptados, a diferencia de los cambios bruscos, grandes o repentinos que colocan a la persona en actitud defensiva con reticencia al cambio.

Conclusión

Tratar en la escuela cada caso y trabajar la conducta del alumno permite conseguir una buena autoestima y reestructurar el patrón de comportamiento, lo que trae efectos positivos directos en sus tareas escolares y en su vida.

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